Virgen de El Cisne

Virgen de El Cisne

A fines del siglo XVI hubo una gran hambruna por la sequía en el paraje de la hoy conocida como Parroquia de El Cisne y por tal motivo los indios que vivían en esa región decidieron emigrar hacia un lugar menos inhóspito. Cuando, se les apareció la Virgen y les dijo que "fundasen aquí una iglesia, que allí los quiero asistir para que no tengáis hambre" Obedecieron los indios y más aún, algunos viajaron a Quito y mandaron a tallar una imagen de la Virgen Maria con el mismo artista español Diego de Robles que había trabajado antes la imagen de la Virgen del Quinche.

Basílica de El Cisne

Basílica de El Cisne

El Cisne nació como santuario en 1594 cuando campesinos de la región tuvieron una advocación mariana en la que la Virgen les pidió que "fundasen aquí una iglesia, que allí los quiero asistir para que no tengáis hambre". Para lo cual los campesinos pidieron a Diego de Robles de la escuela quiteña de arte del siglo XVI, tallara a la Virgen María, que la hizo de 66 centímetros de altura, con un Niño Jesús en sus brazos. Inicialmente la imagen fue colocada en una ermita levantada por los mismos campesinos.